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La familia es el núcleo de la convivencia, es en donde se forjan las personalidades de cada uno y el organismo con el que los seres humanos comienzan a ejercer su habilidad de comunicación y su naturaleza social.

Es por ello que es también el primer lugar en el que se aprende a amar sin condiciones y por voluntad casi instintiva. Es lo más valioso que tenemos y aunque siempre habrá altibajos en casa, el amor es la expresión máxima de la vida familiar.

Amar en familia es aceptar al otro tal cual es, con sus virtudes y defectos, en las buenas y en las malas. La convivencia en familia no siempre es fácil, ya que cada miembro de la misma tiene su manera ser, de pensar y actuar. Cada uno tiene sus intereses, habilidades y aptitudes y pueden ser muy dispares unos con otros, pero siempre hay algo que los une y eso es el amor que se tienen.

Y así como se construye una relación de pareja, día con día, el amor en familia se nutre con acciones diarias, con el desprendimiento, la comprensión, la empatía y la solidaridad, lo que después se refleja en la interacción que tenemos en la sociedad.

No en vano se dice que la familia es el núcleo de la sociedad, es esa comunidad que se crea cuando se une una pareja.

Cultivar el amor en familia es un ejercicio diario, es despertar por las mañanas y saber que cada día es una oportunidad para sembrar y cultivar con palabras y acciones ese amor que se vuelve parte fundamental de la forma de amar de cada ser humano.

Como dice la periodista colombiana Andrea Echeverri Gutierrez, “el amor requiere, además, apertura por parte del otro y por parte propia. Darse a conocer desde el interior sin miedo a ser juzgado, agredido o menospreciado; y conocer al otro sin intentar sacar provecho de él. El amor, como la familia, se construye”.

La acción de amar comienza con el amor propio para después expresarle amor a los demás. Al aceptarnos como somos, aceptamos a nuestros semejantes.

Después sigue el amor conyugal, ese que se convierte en una escuela para los hijos, que forja la cimentación de la familia y que hace posible el desarrollo de ésta.

Para amarse es importante comunicar las cosas, sin tapujos, apoyados en la confianza que hay entre cada uno y exigiendo siempre dar lo mejor, para hacer crecer y madurar ese amor juntos.

 

Las 5 claves del amor en familia:

 

  • Comunicación
  • Confianza
  • Empatía
  • Entrega
  • Respeto

 

Muestras de afecto

 

Amar a la familia es hacerlo sin condiciones y casi por instinto. Para poder cultivarlo todos los días es imprescindible valorar, comprender y entregar lo mejor de cada uno de nosotros.

Aventura Familiar te recomienda los siguientes consejos para fortalecer el amor entre los miembros de la familia:

 

  • La convivencia es clave en las relaciones humanas, procuren destinar un tiempo para la comunicación en familia diariamente, el intercambio de ideas y momentos para conocerse mejor.

 

  • El amor se demuestra con hechos, pero también con palabras. Expresa lo mucho que sientes por cada uno de los integrantes de la familia. Un “te quiero” puede cambiarlo todo.

 

  • Ser empáticos y buscar el bien de cada uno también es una manera de comprender y fortalecer las relaciones entre los miembros de la familia.

 

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