Nada como el amor de papá y mamá, es la mejor vitamina para su salud y la mejor medicina para sus curar sus males. Pero también es la alternativa ideal para potenciar su crecimiento y buen desarrollo.

Sí, las muestras de cariño como los abrazos ayuda a que los niños sean más inteligentes, gracias a que el afecto físico que se le brinda al bebé durante su desarrollo está relacionado directamente con el crecimiento de su cerebro. 

Así lo determinó una investigación realizada por el Nationwide Children’s Hospital de Ohio, encabezado por la Dra. Nathalie Maitre.

Maitre dice que el contacto corporal con el bebé al arrullarlo, acariciarlo y demostrarle nuestro amor de padres, puede hacer la diferencia en su desarrollo cognitivo.

Y señala que este contacto es fundamental desde la hora del parto, cuando comienza el contacto entre la madre y el bebé, al abandonar éste el útero materno y al ser cortado el cordón umbilical.

La especialista elaboró el estudio con 125 bebés y aseguró en una entrevista con Science Daily, que especialmente “los bebés prematuros reciban un contacto piel a piel por parte de los padres, es esencial para su correcto desarrollo”.

Además, los abrazos son de gran ventaja para la salud física y emocional de chicos y grandes… no sólo de los bebés. Otra investigación, que fue realizada por el University College de Londres, establece que la falta de abrazos y caricias repercute en el autoestima, confianza y seguridad de las personas.

De hecho, la psicoterapeuta enfocada en terapia familiar, Virginia Satir, recomienda que las personas reciban cuatro abrazos diarios para sobrevivir, ocho para mantenerse como están y 12 para crecer.

Se podría decir que abrazarse “es una forma de contacto, de expresión emocional y comunicación, que va más allá de la palabra y repercute a nivel físico, psicológico y social”, dice Juan Cruz, psicólogo clínico.

Y la evidencia científica sobre los beneficios de los abrazos abunda, pues expertos de la Universidad de Carnegie Mellon revelaron que el acto de abrazar ayuda a proteger al organismo porque fortalece su sistema inmune, reduce el estrés y los problemas causados por el mismo.

Ello se debe a que se activan las hormonas relacionadas con las emociones positivas y que regulan el sistema inmunológico, “abrazar genera estados de bienestar, tranquilidad y confianza. Los abrazos son un recurso contra la soledad, el miedo, para afrontar mejor los problemas”, según Cruz. 

En su plática de TED, Paul J. Zak menciona que basta con un abrazo que dura 20 segundos para que la persona tenga efectos positivos. ¿La razón? Muy sencilla, “la piel contiene tantos receptores, en el momento que se entra en contacto con la persona, las respuestas emocionales son inmediatas. Las bioquímicas llegan al cerebro en décimas de segundo”, añade Zak en su charla.

Muestras de cariño

Demostrarles cuánto los quieres fortalece la relación entre padres e hijos y son una fórmula natural y sensorial para su beneficio integral. Te presentamos algunas de las ventajas de abrazarlos:

Aumenta su autoestima, seguridad y confianza.

Los calman y les aporta una inyección de tranquilidad.

Es una forma más de decirle “Te quiero”.

Disminuye sus niveles de estrés, ansiedad y tristeza.

Activan las endorfinas y con ello se incrementa su sensación de felicidad y plenitud.

Mejora su estado de ánimo y su humor.

Mejoran su sistema inmune (estimula la producción de glóbulos blancos).

Relaja sus músculos, (activa la circulación en los tejidos blancos y reduce el dolor).

“Abrazarse es una forma de contacto, de expresión emocional y comunicación que va más allá de la palabra y va a repercutir a nivel físico, psicológico y social”. – Juan Cruz, Psicólogo clínico.

 

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