El 2020 es el año definitivo para que el mundo entero haga un parte aguas en sus hábitos diarios y comience a preocuparse por el planeta, es decir, nuestro hogar, el de nuestras familias y el que dejaremos para las próximas generaciones.

¿Qué mejor enseñanza para los hijos que el cuidado del planeta Tierra? No se necesita ser un activista radical que marcha en las grandes ciudades para erradicar el uso del plástico para darse cuenta de que hemos llegado a un punto crucial y urgente. 

Y es que es responsabilidad de las familias inculcar valores y hábitos que hagan de nuestras casas lugares sustentables y amigables con el medio ambiente.

No es un juego y tampoco un tema “de moda” en redes sociales como Facebook e iniciativas y movimientos como Más Oxígeno, la contaminación del aire debe ser una problemática prioritaria en la vida de ciudadanos, instituciones, gobiernos y organizaciones no gubernamentales.

El cambio climático no es el principal factor relacionado a las muertes por contaminación en el aire, ya que ésta es letal y actualmente representa un problema para países como México.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2016 la contaminación del aire terminó con la vida de 6.1 millones de personas, de las que 4.1 millones de muertes fueron provocadas por la contaminación exterior y 2.5 millones por la del aire doméstico.

La evidencia científica sobre los estragos de la contaminación aumenta año con año y una investigación reciente divulgada por el Environmental Research Letters del Instituto de Física (IOP) de Londres, es prueba de ello, ya que en sus resultados apuntó que la principal causa de muerte es el incremento de partículas finas en el aire (que provienen de la industria y el transporte). En ciudades como Monterrey este fenómeno es cada vez más notorio y los casos de enfermedades relacionadas a la contaminación van al alza.

De hecho, el cambio climático no afecta de manera representativa para agravar los efectos de la contaminación del aire, según la investigación mencionada, 2.1 millones de muertes son causadas por las partículas finas en el aire (PM2.5), las cuales se encuentran en la atmósfera y se componen de polvo, cemento, polen, hollín y/o cenizas.

Las PM2.5 entran y penetran en los pulmones, lo que se traduce en padecimientos del tipo respiratorio y cáncer.

Jason West, de la Universidad de Carolina del Norte, señaló que “nuestras estimaciones sitúan la contaminación del aire entre los factores ambientales de riesgo para la salud más importantes”.

Para hacerte una idea, en todo el mundo, la contaminación provoca más muertes que el sida y la malaria juntas y lo peor de todo es que se trata de un enemigo silencioso que provoca cáncer y neumonía y la muerte.

El famoso smog es un problema en todo el globo terráqueo, “es un problema agudo desde Beijing hasta la Ciudad de México”, dijo a Reuters María Neira, de la OMS.

Mientras que la epidemióloga Julia Heck, calculó que “cada aumento de 53 partes por mil millones de contaminación por monóxido de carbono aumentó el riesgo de un niño de desarrollar ciertos cánceres”.

La República Mexicana está entre los nueve países con mayor número de decesos causados por la contaminación, según los datos arrojados en el reporte “La calidad del aire en América Latina: Una visión panorámica”, realizada por el Clean Air Institute.

Hasta el 2011, los datos de la EDGAR (Emisión de Base de Datos para la Investigación Atmosférica Global) indicaron que México emitió 450 mil kilotoneladas de CO2 (dióxido de carbono).

En el periodo que comprende de 2006 a 2012, murieron más personas por la contaminación ambiental, que en la guerra contra el narcotráfico, ¡imagínate! Según la OMS, la cifra llegó a 90 mil muertes, en la guerra contra el narco la cifra fue de 60 mil (hasta la fecha indicada).

Entonces, es justo plantearse que vale la pena cambiar radicalmente nuestros hábitos y estilos de vida y preocuparnos de una vez por todas por este tema que nos concierne a todas las familias.

Si a tus hijos les enseñas a lavarse los dientes, a vivir con valores y a abrigarse del frío, ¿por qué no educarlos en favor del cuidado del medio ambiente y en una cultura de solidaridad y sustentabilidad?

Además de tomar –y exigir– medidas para atacar al monstruo en que se está convirtiendo la contaminación del aire en México, también es importante hacernos responsables de lo que nos corresponde.

Las consecuencias del cambio climático, contaminación del aire, los residuos y la no reutilización de recursos y el no reciclar, el uso excesivo de plástico, así como la falta de conciencia y empatía deberían de ser nuestro impulso para cambiar y salir adelante hacia la preservación del planeta y las generaciones futuras.

Convirtámonos en familias zero waste (cero residuos), en seres que viven con el mandamiento de las 3 R (Reducir, Reutilizar, Reciclar). 

Y si crees que ser una familia zero waste era solamente llevar las bolsas ecológicas al supermercado estás muy equivocado, formar un hogar con cero residuos impactará tu vida para bien, pues todos los integrantes de la familia podrán forjar y fomentar mejores hábitos para su dinámica diaria, el bolsillo y la economía en casa tendrá un respiro y hasta se tendrá una perspectiva de empatía y solidaridad que cambiará tus relaciones personales y la interacción con quienes te rodean.

 

Hogares Zero Waste

Para tener y procurar hogares de cero residuos es importante ser pacientes y estar conscientes de que no es un cambio que llega de un día para otro, pues se necesita modificar la mentalidad y se requiere hacer algunos ajustes que involucran a todos los habitantes en casa, es decir, a toda la familia.

Véanlo como una dinámica positiva, divertida y retadora que a la larga brindará bienestar en toda su expresión.

Sean creativos y pongan en práctica las mejores ideas que vean en fuentes de inspiración como Internet, pero también echen a volar su imaginación para darle vida a planes sustentables que vayan más allá de utilizar popotes ecológicos o de metal.

Para empezar a optar por alternativas sostenibles es primordial aplicar la regla básica: no desperdiciar.

Así como la familia de Bea Johnson, que ha inspirado a muchos hogares de todo el mundo con su ejemplo de vida en Estados Unidos y quien con su blog, “The Zero Waste Home”, contagia a todo el que lo ve para ser amigable con el medio ambiente (y con los otros seres humanos que poblamos el planeta).

Bea aplica la 3R y con su familia aprovecha todos los recursos, desperdicios y desechos, de forma sustentable.

A nivel global se desperdician mil 300 millones de toneladas de alimentos cada año, de los cuales 10.4 millones le corresponden a México, según la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

Por eso se pueden poner en práctica alternativas y estilos de vida como la familia Johnson, que con creatividad y trabajo en equipo modificaron la regla de las tres R y le incluyeron una R más: Refuse-Reduce-Reuse-Recycle-Rot (Rechazar-Reducir-Reusar-Reciclar).

 

Cada quien su granito de arena

 

Para el 2050, las muertes causadas por la contaminación en el aire podrían llegar a ser 6 millones anuales, de acuerdo a una investigación publicada por la revista científica Nature.

¿Qué podrías hacer tú? Si no eres parte de un organismo gubernamental, tampoco estás dentro de la fundación que lucha por cuidar al planeta y/o consideras que es un problema ajeno, deberías de pensar dos veces y comenzar a hacer cambios en tu vida. Aquí algunas ideas para lograrlo:

 

  1. Balancea el uso del coche
  2. Evitar sprays y aerosoles (utilizar pulverizadores manuales)
  3. Optar por las energías renovables en el hogar
  4. Evita usar bolsas y envolturas de plástico, papel aluminio y vasos de papel
  5. Reutiliza el agua (por ejemplo, el agua del lavado de frutas y verduras y el de la cocción de huevos –enriquecida con calcio– para regar las plantas)
  6. Ten duchas rápidas y cierra el grifo del agua mientras te lavas los dientes 
  7. Reduce el consumo de energía en iluminación, usar bombillas de bajo consumo como fluorescentes compactas y LED
  8. Apaga las luces innecesarias y aprovecha al máximo la luz natural
  9. Apagar completamente la TV, computadoras y otros electrodomésticos
  10. Consumir productos de temporada y de agricultura ecológica
  11. Reciclar pilas, móviles, bombillas que contengan mercurio, ordenadores, aceite, productos tóxicos
  12. Informarse, investigar y asesorarse en cultura sostenible
  13. Respetar las calles y colonias, no tirar basura y ser empático con los vecinos
  14. Enseñarle a los hijos los beneficios de ser cuidadoso con el planeta
  15. Si es posible, involúcrense como familia en organizaciones e iniciativas ecológicas

 

 

Para inspirarse y comenzar

Algunas iniciativas que vale la pena conocer y aplicar en la medida que sea posible en nuestro hogar:

Too Good To Go

Movimiento que lucha contra el desperdicio alimentario. Checa su video, teclea la siguiente dirección la próxima vez que entres a Internet y te cambiará la perspectiva totalmente: bit.ly/ToGoodTo

Zero Waste Home

Bea Johnson y su familia no desperdician y te inspiran con su Blog a ser familias ecológicas: 

bit.ly/ZeroWas

Econduce

Olvídate del tráfico en la Ciudad de México, llega a tiempo y cuida al planeta con este scooter eléctrico que cuenta con una app:

bit.ly/EcoCondu

Isla Urbana

Este sistema de captación de agua de lluvia plantea proveer a las familias que carecen de este recurso, sobre todo en momentos en los que en México es cada vez más fuerte la crisis hídrica:

bit.ly/IslaUr

Punto Verde Recíclame

Estos puntos de recolección están en distintos estados del país y sirven para obtener y reciclar aparatos electrónicos como cables, televisores, cargadores o hasta computadoras que ya no sirvan:

bit.ly/PuntoVer

Ser familias ecológicas

Hagan del cambio un estilo de vida y de la sustentabilidad una dinámica de familia. Te presentamos tips sencillos para cambiar el chip de todos en el hogar:

 

  • Hazte a la idea de que cuesta adaptarse, pero te acostumbrarás a vivir más y con mejor calidad de vida
  • Piensa en el otro, todos estamos involucrados a todos nos afectan esta situación
  • Hagan del cambio una especie de actividad de ocio positivo
  • Propongan ideas e infórmense, descarguen aplicaciones y pongan de su parte
  • Utilicen productos ecológicos
  • ¡No desperdicies!
  • Pasa la voz, con gusto y con toda la actitud para que la participación e interés sean colectivos

 

Vida sin plástico

 

Antes de continuar leyendo, toma en cuenta que se estima que en 2050 habrá 1.1 toneladas de plástico por cada 3 toneladas de peces, eso quiere decir que podrían haber más plástico que peces en el océano.

¡Así que manos a la obra! El primer paso se dio cuando distintas ciudades y entidades en el mundo prohibieron el uso de bolsas de plástico en el supermercado, pero aún falta un largo camino por recorrer, así que podrías empezar por las siguientes 11 prácticas:

 

  1. Elige bebidas en botellas de vidrio
  2. Opta por productos de limpieza (como detergente) envueltos en cartón (se recicla mejor) o a granel
  3. Lleva tus recipientes de vidrio para productos como frutos secos
  4. Usa termos de acero inoxidable y evita las botellas de agua de plástico
  5. Lleva tu taza a esos cafés que visitas por ocio o por trabajo
  6. Compra productos de higiene ecofriendly
  7. Pon “de moda” entre tus conocidos el ser consciente con el medio ambiente
  8. Realiza composta en casa
  9. Reutiliza en casa los envases de vidrio
  10. Carga con cubiertos de metal (evitarás usar los de los restaurantes y con ello la propagación de enfermedades)
  11. Usa desechables biodegradables (pero procura que no sea frecuente)

 

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