En México hay una baja cultura financiera y después de la pandemia, muchos hemos recapacitado en este tema que comienza en el hogar. Te presentamos una divertida forma de educar sobre economía.
De acuerdo con una evaluación de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en 2017, el 65 por ciento de los mexicanos gasta más de lo que gana. Y el 90 por ciento de la conducta financiera la aprendemos en casa. (OCDE/INFE, 2017). No es casualidad que en esta pandemia muchos de nosotros hayamos recapacitado y tomado las riendas de las finanzas en nuestro hogar, esta vez desde otra perspectiva: ¿Cómo involucro a mi familia?
Como lo muestran las estadísticas, la baja cultura financiera en nuestro país presenta hoy en día una población vulnerable, viviendo al día y endeudada. Al mismo tiempo una señal importante destaca el más reciente estudio: el 90 por ciento de la conducta financiera de los mexicanos es aprendida en casa. Uno de los principales motivos por los cuales las familias, especialmente en México y Latinoamérica, no abordan el tema financiero en el hogar es porque, con mayor o menor conciencia, se considera un tema tabú. Los miembros de la familia, tanto proveedores como dependientes, presentan algunas posturas como:
a) Es mi responsabilidad traer el sustento a casa y no quiero que mi esposo(a) y mis hijos se preocupen por eso.
b) Si comienzo a hablar de nuestra administración en el hogar, mi esposo(a) se molesta porque no admite una planeación o reestructura del presupuesto.
c) No quiero educar financieramente a mis hijos desde ahora porque no quiero que se preocupen por esos temas.
d) Yo no entiendo de números, de eso se encarga mi esposo(a).
Al mismo tiempo la pandemia ha dejado ver una mayor conciencia sobre el tema financiero, tanto de proveedores del hogar como de los dependientes. Quizá a causa de la crisis, el cese repentino de tantas actividades económicas, o el riesgo de contraer una enfermedad que en tan pocos días podría dejar a la familia desprotegida ante la posible ausencia de quien tiene el control financiero en la familia.
Por este motivo muchos han notado una mayor presencia en medios y en redes sociales sobre herramientas para aprender a manejar mejor los recursos económicos. Manejar dinero es una actividad cotidiana para cualquier persona en sociedad, por lo tanto, aprender a manejarlo adecuadamente debe ser también accesible a todos. No es necesario que sea difícil, costoso, aburrido ni que genere conflictos. En el aprendizaje y formación de tu familia, busca recursos con los que puedan: divertirse, convivir y aprender.
¿Cómo es una educación financiera familiar exitosa?
- Positiva: Se pueden comenzar a trabajar las ideas y actitudes hacia el dinero, por ejemplo:
De negativa y limitante | A positiva y en crecimiento | |
Las finanzas son difíciles. | -> | ¡Puedo entenderlas y aprenderlas! |
Me da miedo ver mis finanzas. | -> | Conocer mis finanzas me da control y seguridad. |
Yo no puedo controlar el dinero. | -> | ¡Sé cómo manejar mi dinero y conseguir lo que quiero! |
Las finanzas sanas son aburridas porque no puedes gastar. | -> | La mejor manera de manejar el dinero es invertirlo para tener dinero que pueda gastar, ahorrar, seguir invirtiendo y un ahorro para el riesgo. |
- Crece: las buenas finanzas están en movimiento, no se estancan. El desarrollo económico se da gracias a la inversión y el flujo de efectivo, y desde el inicio, esas son las actitudes y habilidades financieras hacia las que se debe orientar la formación de la conducta.
- Desarrolla el potencial de cada miembro de la familia: los ingresos se generan al trabajar los propios talentos. En la familia cada miembro es único y en la medida en que se apoye el desarrollo personal de cada uno -aunque se trate de un talento distinto al de la tradición familiar- se les estará ayudando a construir una fuente de ingresos sostenible, competitiva y expansiva.
¿Cómo empezar a hablar del tema?
Para abordar exitosamente el tema financiero pueden ser útiles las siguientes tres actividades familiares. Aunque no se hable directamente del presupuesto, las deudas o las inversiones, se comenzará a establecer el contexto propicio para que los integrantes formen una actitud positiva hacia el tema y deseen conocer más.
- Hacer un “basta” de los talentos que cada miembro de su familia tiene. Cada miembro de la familia tiene una hoja y un color de pluma diferente. Pondrán un temporizador 1 min para que cada quien escriba sus talentos en su hoja. Después de 1 min, pasarán su hoja al miembro de la familia que tienen a su derecha, y tendrán 30 segundos para escribir los talentos que tiene el dueño de la hoja. Se pasa la hoja por todos los miembros de la familia y el que haya escrito más talentos en todas las hojas gana.
- Hacer un collage gigante con los sueños que cada miembro de la familia tiene.
- Elegir alguna causa para ayudar en familia, planear y realizar alguna actividad económica para conseguir los fondos necesarios para ella (puede ser sencilla como vender cupcakes o dulces, y evitar que sea una recaudación o rifa).
Siempre un poco de creatividad ayuda a convertir lo aburrido en divertido y lo difícil en llevadero. El comienzo de estas actividades fomentará en la familia nuevas ideas para aprender a manejar el dinero. Las dificultades financieras las atenderán y solucionarán de manera particular, pero en la medida en que la familia aprenda a ver y manejar el dinero de una manera saludable se convertirán en un soporte e impulso para la economía familiar.