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La psicología positiva es una rama de la psicología relativamente joven, creada por el psicólogo estadounidense Martin Seligman a finales de la década de los 90.

Por Montserrat Valerio 

¿Su mayor virtud? Es aplicable para cualquier persona y en cualquier momento de la vida, a través de dinámicas sencillas que nos ayudan a potenciar nuestras virtudes, lograr nuestros objetivos y aumentar nuestra felicidad. 

 

Positivismo día a día 

 

Individual, en pareja, con los hijos o en familia, a continuación te presentamos cinco sencillas técnicas de la psicología positiva, que se pueden practicar día con día hasta volverse un hábito que tendrá gran impacto en nuestra forma de ver la vida y en cómo contribuimos a mejorar nuestra sociedad.

 

 

  • Lista de fortalezas

Realiza una lista de las que consideres que sean tus fortalezas, para así potencializarlas y a la vez poder trabajar en los que consideras tus defectos. Conocer tus virtudes es importante, te ayudará a reconocer lo que vales, lo que tienes para aportar y también lo que hay por mejorar. 

 

A veces nos cuesta darnos cuenta de nuestras propias fortalezas, siempre puedes pedirle a alguien cercano que te ayude a nombrarlas, para aplicarlas a beneficio tuyo y de los demás.

 

  1. Relaciones sociales

Estudios han demostrado que las personas con amistades significativas son más felices. El número de amigos es irrelevante, lo importante es la profundidad y la cercanía de la relación que se tiene. Cultiva tus relaciones de amistad cercanas pasando tiempo de calidad, esto te hará sentir apoyado, querido y comprendido.

 

  1. Gratitud

Date cuenta de lo afortunado que eres de tener las oportunidades que tienes y aunque a veces las cosas no suceden como planeaste, vives en una situación privilegiada. 

El hábito de siempre agradecer en el momento, a través de una carta o llamada, es reconocerle a alguien lo bueno que hemos recibido de él/ella. Aunque parezca algo que hacemos por ellos, en realidad es un beneficio para nosotros mismos. 

 

  1. Tres cosas buenas

Como ejercicio, reflexiona cada noche sobre tres cosas buenas que te hayan sucedido durante el día. Desde un cumplido, una risa o un logro. 

Toma registro en un diario o lista, esto te ayudará a descubrir qué es lo que realmente te causa felicidad. 

Ahora tendrás la fortuna de vivir cosas buenas y tenerlas a la mano para poder regresar a ellas y replicarlas si así lo deseas.  

 

 

  1. Humor

A veces reírse de uno mismo (sin ridiculizar), ayuda a no tomarse tan a pecho las situaciones desfavorables. 

Rodéate de personas que contagian con su buen sentido del humor. Tu también podrás contagiar a los demás, siempre y cuando lo sepas aplicar en el momento correcto. 

 

 

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