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El bebé y la mamá están unidos intrínsecamente desde la concepción. Por ello su lazo es como ningún otro y desde el embarazo, la mujer vive un proceso natural que la prepara para la maternidad.

En el caso del papá, la situación es diferente y por ello es sumamente importante que se involucre tanto con la esposa, como con su hijo desde que llega al mundo.

De hecho, es durante la etapa conocida como la primera infancia, cuando el rol del padre se considera vital porque ésta comienza desde el embarazo y termina cuando el pequeño cumple seis años de edad. En esta etapa se sienta la base para el desarrollo de las capacidades y habilidades del niño.

Por esta razón, los papás deben estar comprometidos con su papel de crianza, a pesar de que pasa más tiempo cercano a la mamá por el motivo de la lactancia, por ejemplo.

Para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), estos primeros años definirán el futuro de los pequeños y son los años en los que más están expuestos a la influencia de su entorno y el contexto en el que viven.

Las familias en México, como en otros países de situaciones vulnerables, tienen un agregado en su responsabilidad de crianza, porque más de 4 millones de niños viven en contextos que alteran su infancia, tales como la separación de sus papás y la muerte.

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), cuando se desarrolla el cerebro de los niños, sus experiencias y estímulos influyen directamente en sus conexiones neuronales y no prestarles la atención debida implica en consecuencias irreversibles y aumenta el riesgo de que se desarrollen problemáticas como comportamiento violento, deserción escolar, alcoholismo y padecimientos como depresión.

Estadísticas de UNICEF también indican que “en los primeros mil días, el cerebro de los bebés forma nuevas conexiones a un ritmo asombroso: hasta mil conexiones por segundo, un ritmo que no se repite de nuevo”.

“Con cada abrazo y cada beso, con cada alimento nutritivo y con cada juego, ayudas a desarrollar el cerebro de tu bebé”, agrega UNICEF. Toma en cuenta que más del 80 por ciento del cerebro de tu bebé se forma antes de los tres años.

Por otro lado, el Observatorio de la Maternidad en Argentina, argumenta que cuando llega un bebé a la vida de la pareja, el padre no solamente es importante como apoyo a la madre, sino que también contribuye a la vida del niño.

Obstáculos en esta etapa

De acuerdo a los expertos, algunos de los temas que más preocupan a los padres son:

  • Pleitos y conflictos entre el matrimonio durante el embarazo y en la crianza de los hijos.
  • Cambios debido a la llegada de un nuevo miembro de la familia.
  • Pérdidas de seres queridos y dificultad de apego.
  • Problemas para dormir, de alimentación y otras enfermedades.
  • Cambio de residencia y/o de escuela o trabajo.

Consejos para padres

Durante la primera infancia se recomienda que papá y mamá demuestren lo que sus hijos significan para ellos y el valor que tienen como persona:

  • Jugar con ellos porque en esta actividad, los niños expresan sus sentimientos, aprenden y se divierten.
  • Abrazarlos y besarles porque ese contacto contribuye a su autoestima y confianza.
  • Alimentarlos sanamente y con cariño, pues eso es clave para su desarrollo y crecimiento.
  • Enseñarles a respetar su cuerpo e integridad desde temprana edad.

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