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Desde dejar que los hijos se preparen el lunch, hasta enseñarles sobre la responsabilidad para vivir la libertad y la importancia de la toma de decisiones –cuyas consecuencias se viven directamente– son algunos consejos para todo papá y mamá.

La libertad es aquello que nos permite tomar decisiones conforme a nuestro interés. Y en un mundo con tantas oportunidades, el deseo de cualquier persona es tener libertad y poder usarla… pero cuando los padres imaginan o conceptualizan el término “libertad” para sus hijos, lo piensan dos veces. En la mayoría de las ocasiones, esta disyuntiva tiene su raíz en un miedo a que los hijos “metan la pata” o a que caigan en el libertinaje. Por eso, algunos papás optan por la sobreprotección, pero como es bien sabido, este tipo de educación y/o modelo de crianza pueden provocar que cuando el hijo llega a la adolescencia se vuelve aislado y temeroso.

La realidad es que la libertad es uno de los derechos fundamentales del hombre porque ponerla en práctica lo hace feliz. Debido a ello, se recomienda que los padres enseñen a sus hijos a usar su libertad de manera positiva y favorable para ellos y quienes los rodean.

¿Qué se necesita para no abusar de la libertad? La respuesta es tan sencilla como compleja: responsabilidad. La responsabilidad es una señal de madurez básica para una vida plena. Y la mejor parte de la responsabilidad es que se puede educar. 

Qué mejor regalo para los hijos que el hacerlos dueños de sus propios actos. Esta enseñanza hará que ellos obedezcan con la cabeza, de manera inteligente y no sólo por obligación, sino porque entienden que eso es bueno para ellos. Si tu hijo aprende de fondo a ser responsable, jamás secundará algo que está mal, porque aprendió que lo que él elija, le traerá unas consecuencias buenas o malas según su elección. La responsabilidad evita que los hijos sean “borregos” y los hace personas de convicciones.

Padres e hijos responsables

El encargo asignado a un hijo no sirve de nada sin la ayuda de los padres. Para que pueda realmente experimentar su libertad se requieren algunas actitudes por parte de quien es autoridad.

Para los hijos, recibir un encargo los empodera y los hace sentirse capaces. Su autoestima crece en la medida en que sus padres pueden contar con ellos. El aprender a rendir cuentas y tomar decisiones a beneficio de la familia los preparará para poner en práctica su libertad en el mundo exterior de la mejor manera. 

Para ello, primero, los papás deben confiar en que lo pueden llevar a cabo y expresar esa confianza. Si los padres tienen en la mente el recuerdo de un error que cometió algún hijo, deberán dejar en el pasado esos prejuicios. Será siempre más favorable para toda la familia dar otra oportunidad, que etiquetar a las personas por sus equivocaciones.

Segundo, entregar la responsabilidad completa a los hijos. Los padres no pueden caer en la trampa de hacer el trabajo ellos mismos. Hay que acompañarlos en sus tareas con paciencia, aunque tarden meses en hacerlo bien. Y al mismo tiempo, hay que quitarse el miedo a que lo hagan mal.

Y tercero, felicitar a los hijos cuando lo estén haciendo bien. Una buena parte de la responsabilidad está fundamentada en el autoestima. Lo bien hecho, no hay que dejarlo pasar desapercibido. Celebrar las buenas obras es una manera más de enseñar lo que está bien.

Comienza en casa

Como es lógico, la responsabilidad no puede ser practicada por los hijos si los padres no les dan algo de qué responsabilizarse. Ante tantos quehaceres en el hogar y tareas escolares, los padres tienen muchas oportunidades para asignarles encargos.

Aventura Familiar recomienda algunos ejemplos de tareas que se pueden otorgar a los hijos en el hogar, considerando la edad de cada uno:

  1. Guardar sus juguetes
  2. Limpiar los zapatos de la escuela
  3. Tender su cama
  4. Encargarse de alimentar a la mascota
  5. Regar las plantas
  6. Revisar si hay papel higiénico en los baños
  7. Bañarse y vestirse por sí solo y/o ayudar a un hermano a hacerlo
  8. Cambiar las toallas de los baños
  9. Lavar los platos o guardar los platos limpios
  10. Preparar su lunch del día siguiente
  11. Sacar la basura
  12. Poner la mesa
  13. Guardar su ropa limpia en el clóset
  14. Preparar el agua de sabor para la comida
  15. Doblar la ropa recién lavada

“No hay mejor medida de lo que una persona es, que lo que hace cuando tiene completa libertad de elegir” – William Bulger. Senador, educador y papá.

Por Andrea González

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