Cada vez son más los niños que entran a la pubertad, edad que antes se consideraba temprana. Comienzan con prácticas como noviazgos prematuros, lo que puede ser una preocupación para sus padres.

Lo que más alerta a los papás, es que el pre-adolescente se incline hacia una relación de “free”, en la que el libertinaje afectará la perspectiva que tendrán sobre un compromiso formal. Un noviazgo que comúnmente se conoce como “amigos con derechos” o “amigovios” destaca por tener los ingredientes de una relación, sin la formalidad que se requiere. 

La psicóloga Patricia Odio, señala que los padres deben respetar las relaciones interpersonales de sus hijos, pero sí tienen la responsabilidad y el rol de aconsejarlos, apoyarlos y estar para ellos durante esta etapa, en la que siguen en pleno desarrollo y formación.

En este tipo de relaciones informales no es frecuente que se involucre a las familias de la pareja, en la mayoría de los casos hay intimidad y apertura a tener relaciones sexuales y lo más distintivo de un free, es que las personas están abiertas a mantener relaciones con varias personas al mismo tiempo, ya que no son exclusivos.

Los pre-adolescentes están optando por este tipo de relación y para evitarlo, los padres pueden ser más abiertos y comunicativos con ellos y explicarles las desventajas de que la informalidad destaque en sus relaciones humanas.

Según la psicóloga especialista en temas de pareja y familia, cuando el noviazgo se da en la adolescencia, los padres tienen el deber y la obligación de aconsejar a sus hijos, sobre todo porque están en una etapa de formación de identidad.

Expertos señalan que socialmente está cada vez más aceptado el tener un amigo con derechos –y los jóvenes y niños tienden más a ello–, debido a que es fácil y cómodo, no requiere esfuerzo o entrega como una relación formal y se obtiene una dinámica sexual sin tapujos. Pero ser “libre” en un free significa libertinaje. 

“El libertinaje contribuye al eclipse del valor de la vida humana. La libertad se entiende como la capacidad de hacer lo que a cada cual se le antoje, movido por su propio interés, iniciando de esa manera, la nueva cultura de un individualismo egoísta, que no debe rendir cuenta de sus actos a nadie”, señala la consultoría Sembrar Familia.

Se ve en las películas, se lee en los periódicos y revistas y se presume en redes sociales: “¿Cómo tener un amigo con derecho sin salir lastimado?”, dicen algunas guías con tips y consejos para salir ventajoso de una relación informal.

 

Común y cómodo

 

Las consecuencias de un free pueden afectar el autoestima de los integrantes de la pareja y perjudica la perspectiva que tienen hacia un compromiso, evitando la apertura sentimental en futuras relaciones formales.

Sembrar Familia agrega que “los medios masivos de comunicación social difunden la ideología del hombre ‘light’ cuya única referencia es su propio bienestar entendido como un consumismo desenfrenado o como un disfrute irresponsable de un pasatiempo fácil.

Los jóvenes han de saber que la calidad de los sentimientos se mide por la conducta, no por la pasión. Hay que actuar ‘con’ pasión, pero no ‘por’ pasión”.

Para la psicóloga Celia Antonini, la principal diferencia entre un amigovio y un novio radica «fundamentalmente, en el nivel de compromiso. Los amigovios no tienen compromisos entre sí. Se ven y se relacionan cuando tienen ganas o cuando coinciden sus intereses, pero no generan compromiso en la relación. Son encuentros consensuados para tomar algo, para contarse sus cosas y/o para tener sexo (en el caso de los adolescentes o adultos). Lo que se dé está bien. No siempre se encuentran para tener relaciones sexuales. Muchas veces se encuentran para conversar, ir al cine o a comer algo. Eso es una relación de amigovios, abierta y relajada».

 

¿Qué hacer?

 

Lo primordial es que los padres no muestren su oposición de primera instancia, pues eso puede alejar a los hijos y evitará que éstos sean abiertos respecto a su relación. Aventura Familiar te recomienda los siguientes consejos para abordar el tema del noviazgo en la pre-adolescencia y juventud de los hijos.

 

  1. Sé tolerante y paciente con el tema
  2. La empatía hacia tu hijo ayudará a que te pongas en su lugar
  3. Escúchalo con atención, entereza y serenidad
  4. Procura hablar con ellos sobre lo que representa tener una relación de pareja
  5. Inspírales confianza y seguridad cuando acudan a ti

 

Abrir chat
1
Hola,
¿en qué podemos ayudarte?