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En torno al tema de adopciones en nuestro país aún existe una gran desinformación, el rechazo social es común y los trámites legales para adoptar un hijo pueden llegar a ser todo un camino largo y desconocido. Es importante aclarar los mitos y realidades de la adopción y a su vez poder tocar corazones en la sociedad, generar cambios en la percepción y en la cultura, y que nuestros niños crezcan sintiéndose igual de importantes que los pertenecientes a familias biológicas.

La adopción es definida como el medio por el cual, aquellos menores que por diversas causas han terminado el vínculo con su familia biológica, tienen la oportunidad de integrarse a un ambiente armónico, protegidos por el cariño de una familia que propicie su desarrollo integral y, estabilidad material y emocional, que los dote de una infancia feliz y los prepare para la vida adulta. En nuestro país existe la posibilidad de realizar trámites de adopción, de forma legal, siguiendo ciertos protocolos. Si bien en México los procesos de adopción han sufrido cambios desde el siglo XVl hasta la actualidad, en cada entidad federativa se han legislado sus procesos de adopción y todos siguen el mismo rumbo que es el bienestar del menor.

Adopción es una forma de formar una familia, y para poder formarla se requiere de la familia biológica, una familia adoptiva y un menor. En ningún proceso de adopción podemos prescindir de alguna de estas partes, cada una es fundamental para llevarse a cabo. El niño, la niña y/o adolescente, son la razón por la que se presenta esta opción, puesto que se busca siempre el bien superior, es decir que puedan ser cubiertas todas sus necesidades, tanto básicas, como afectivas. La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y las legislaciones estatales en la materia, reconocen a las personas menores de edad como sujetos plenos de derechos, y consagra la obligación del Estado, la comunidad y las familias de asegurar que todas las medidas, programas, políticas públicas, decisiones y estrategias tendentes a lograr su desarrollo integral, se diseñen y ejecuten con perspectiva de derechos.

Como profesionales dedicadas a trabajar en una institución de adopciones es importante aclarar que nuestra labor va encaminada hacia el cuidado y bienestar de cada niño, niña o adolescente que llega a la institución. De nuestro trabajo dependen vidas, cada una tan valiosa que requiere la seriedad y profesionalismo continuo.

Las familias que desean adoptar, son personas que buscan brindar eso justamente que los menores de edad necesitan; y a su vez cumplir el deseo de ser padres. Los padres que adoptan sienten una felicidad inmensa acompañada de una responsabilidad en la misma proporción, pues a diferencia de los padres que engendran a sus hijos, estos suelen ser supervisados y cuestionados antes y después de que llega su hijo de esta forma. El camino de ellos, lleva un proceso y distintos trámites, que requieren de tiempo y cuidado; sin embargo, son necesarios para garantizar que cada niño, niña o adolescente llegue a una familia que cuente con los recursos económicos, sociales, psicológicos y emocionales para su cuidado; pues no solo las buenas intenciones son suficientes. Necesitamos padres que estén dispuestos a lidiar con la historia de vida del menor, con el posible trauma o daño que ha vivido y sobre todo padres que sean capaces de calmar la angustia o miedo a ser abandonado nuevamente. Se requiere realmente una flexibilidad y apertura para poder adaptarse ante la serie de cambios que este proceso traerá.

Para terminar hablaremos de la familia biológica, no por ser menos importante sino porque suele ser la mayor portadora de controversias y diferencias en opiniones. Existe un sin fin de historias y de situaciones. Por lo general, la familia de origen, se encuentra ante situaciones vulnerables o inesperadas y no le es posible hacerse cargo de sus hijos, es por eso que buscan instituciones en donde pueda ser apoyada por los programas de adopción. Las madres biológicas que ceden los derechos de su hijo, atraviesan por un duelo, por la pérdida de un hijo, aún y que exista un vínculo afectivo o no; a la par que se enfrentan ante una sociedad que la señala y la crítica por “abandonar a su bebé” siendo que no es así.

Para ser madre o padre, es necesario tener el deseo, tomar la elección y tener el compromiso, porque si él o ella no están bien, entonces los hijos no lo estarán tampoco, pero ¿Por qué hay mujeres que ceden su derecho a ser madre? Además de este deseo de ser madre y la elección que hay que tomar que hablamos anteriormente, debemos tener en cuenta el entorno social, el apoyo familiar, los recursos económicos, la etapa en que se encuentran, el proyecto de vida, la relación de pareja, vínculos afectivos y la resolución de problemas. No todos tenemos las mismas condiciones y no siempre se dan las mejores circunstancias.

Casa Cuna Conchita A.C., es una institución privada, con más de 80 años de labor y actualmente certificada por el consejo Estatal de Adopciones. Apoyamos a mujeres embarazadas que están atravesando por alguna situación vulnerable, y que en el momento del embarazo no tienen las capacidades económicas, psicológicas y/o emocionales para cumplir con el rol de madre, por lo cual deciden iniciar un proceso de adopción para que al nacer el hijo sea adoptado por una familia que cubra todas sus necesidades. Al acudir a la Institución se realiza una entrevista en donde se identifican por medio del área de Trabajo Social y Psicología las oportunidades que tienen para llevar acabo la maternidad, los roles de pareja, las relaciones sociales y las redes de apoyo. Las mujeres reciben atención dentro del programa de adopción con un seguimiento y acompañamiento durante el proceso y reciben apoyo: médico, psicológico, de trabajo social, legal y espiritual, todo de manera confidencial y segura. Una vez que nace el bebé ingresa a los cuneros, donde se le brinda los cuidados necesarios mientras se lleva a cabo el proceso de adopción.

Posteriormente se asigna una familia para el niño y se hace una ceremonia de entrega, donde acuden los nuevos padres y la familia extensa a recibir al bebé. Pero ese no es el final, puesto que después de integrar a un bebé con su familia, las autoridades competentes solicitan que se realicen seguimientos por parte de psicología y trabajo social donde se observa la dinámica familiar y se asegura que el menor realmente se está adaptando a su nuevo hogar.

¿Estás pensando en adoptar?

 Casa Cuna Conchita apoya a los matrimonios que desean ser padres, pero biológicamente no lo pueden lograr, a encontrar a su hijo/a mediante la adopción. Para esto, cada matrimonio deberá inscribirse en una lista de espera y cumplir varios requisitos entre los que se encuentran tener de 25 a 42 años de edad, 5 o más años de matrimonio, vivir dentro de la República Mexicana, entre otros. Para después realizar las evaluaciones psicológicas, sociales y económicas. Como parte de la preparación que necesitan los futuros padres adoptantes acuden a un curso donde aprenden temas relacionados con el vínculo y apego, como hablar con el hijo sobre la adopción, etc. Y para completar su expediente reúnen la papelería necesaria, como actas de nacimiento y de matrimonio, cartas de referencia, entre otras. Una vez que pasan por todos estos filtros podrán estar en la espera de un bebé.

Como Institución que trabaja el tema de la adopción nos encontramos ante constantes retos, pero cada reto vale la pena al lograr el principal objetivo, integrar a cada menor con su familia, estar presente en ese momento preciso y poder ser parte de la historia de cada uno.

Ana Karen Soto García, Trabajadora Social y Alejandra Deyanira Salinas Limón, Psicóloga

Casa Cuna Conchita es una Asociación Civil que trabaja por el bienestar del bebe, cuidando tanto de los padres biológicos como de los padres adoptivos. Estamos respaldados por Christus Muguerza, Hospital General Conchita, que cuenta con más de 600 colaboradores y 81 años de experiencia que apoyan en la atención y servicio a las madres biológicas y a los bebés, siempre con la calidad y calidez que los caracteriza haciendo que esta misión sea posible. Además dentro del hospital existe un área destinada a sumar esfuerzos que es el Café con Causa, todo lo que consumas en este café será donado a nuestra institución. Si tienes alguna duda o quieres conocer más de Casa Cuna Conchita puedes escribirnos: casacunaconchita@gmail.com. Teléfono: (81) 14 53 05 46 www.casacunaconchita.com https://www.facebook.com/casacunaconchita

 

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