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Los padres son el eje de los hijos. La identidad de los pequeños se va formando gracias al ejemplo que tienen por parte de sus progenitores.

Por esta razón, la estabilidad de la pareja matrimonial y la convivencia conyugal influye directamente en el estado de ánimo y el bienestar de los hijos.

Cuando los papás tienen una diferencia que escala hasta ser una discusión, los hijos pueden verse afectados directamente, porque se altera su capacidad para reconocer y regular sus emociones, de acuerdo a una investigación elaborada por la Escuela Steinhardt de Cultura, Educación y Desarrollo Humano de la Universidad de Nueva York.

La investigación que fue dada a conocer por Development and Psychopathology señala que los problemas y conductas agresivas entre los padres provoca una respuesta emocional negativa en sus pequeños. De hecho, cuando éstos son testigo de ofensas y/o agresiones del tipo físico se modifica la habilidad que tienen los niños para identificar y controlar las distintas emociones que pueden experimentar.

Entre más se expongan a agresiones y comportamientos violentos, mayor será la dificultad que tendrán los hijos para regular emociones como tristeza y miedo, esto puede desembocar en el aumento del riesgo de desarrollar depresión o ansiedad cuando lleguen a la adolescencia y adultez.

La inteligencia emocional de los niños se va desarrollando integralmente y mucho depende de lo que ven –e imitan– de sus padres, por eso es importante que el matrimonio incite a la sana convivencia y no “contagie” de actitudes negativas y de grave repercusión a los pequeños.

Y es que desde el tono en que se hablan como esposos, las palabras que se dicen, las expresiones y muestras de cariño (o la falta de las mismas), hasta la forma en la que buscan solucionar situaciones en las que no están de acuerdo.

Además, cuando se vuelven frecuentes los enfrentamientos entre miembros de la familia se genera un ambiente de hostilidad, provocando que los niños y jóvenes se aíslen y eviten reunirse.

Inclusive algunos pequeños –aquellos que son más sensibles que otros– pueden llegar a pensar que ellos son el motivo o la causa del pleito entre sus padres.

Por ello, expertos en psicología infantil y terapia familiar recomiendan que los padres eviten los gritos y el maltrato en casa (ya sea entre la pareja y hacia los hijos), pues ellos son una de las piezas que moldean el carácter y la conducta de sus hijos.

Así, los padres serán una muestra de positivismo, empatía, tolerancia y respeto para los hijos. 

Ellos son el primer trabajo en equipo, el primer contacto con el amor y la solidaridad que pueden tenerse unos con otros y eso es un reto más en el hogar.

Efectos en los hijos

Cuando la pareja es positiva, está unida y así lo demuestra, evitará que se les provoquen los siguientes daños a los hijos como consecuencia:

  • Mal comportamiento y conducta rebelde
  • Sentimiento de culpa y baja autoestima
  • Problemas para dormir y para socializar en la escuela
  • Cansancio y dolor de cabeza
  • Evitarán reunirse con la familia o la convivencia en el hogar
  • Serán violentos o agresivos con sus amigos 

Ser papás positivos

En Aventura Familiar te recomendamos los siguientes consejos para darle una vuelta la negatividad en la pareja, en favor de la sana convivencia en el hogar:

  • Relájate cuando los niveles de estrés llegan a su límite, por tu salud y la de tus hijos.
  • Cuando hay un desacuerdo entre el matrimonio, busquen la forma que mejor se adecúe a ustedes para solucionar pacíficamente. En caso de ser necesario, acudan con un especialista.
  • Frente a los hijos, fortalece la comunicación entre la pareja y evita que escale a mayores un conflicto. Todo tiene remedio y son un equipo.
  • Encuentra formas saludables de liberar las preocupaciones y las presiones. Actividades deportivas y la reflexión son una de las maneras universales para el bienestar propio y de la familia.
  • Si se presenta una problemática severa en el hogar, háblalo con tus hijos y explícales las cosas, sin alterarlos o hacerlos partícipes del conflicto.

Por María Fernández

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