Seleccionar página

La salud sexual dentro del matrimonio es una tarea que corresponde a ambos cónyuges, ya que no solamente implica el encuentro íntimo, sino también un ejercicio de comunicación, confianza y entrega mutua.

Es imprescindible que la pareja esté consciente de que “la comunicación sexual no sólo es que te gusta, no te gusta o qué te gustaría experimentar en la cama. También tiene que ver con cómo te sientes como mujer o como hombre, qué tan cercanos se sienten y cómo se llevan frente a los demás y solos”, como dice la sexóloga, terapeuta de pareja y consejera familiar, Alessia Di Bari.

Si se pudiera tener una fórmula para determinar cuáles son los elementos principales que deben estar presentes en un encuentro sexual, estaría compuesta por la comunicación y la convivencia.

La comunicación une a la pareja, fomenta que se descubran y que se conozcan a profundidad, mientras que la convivencia refuerza lo que tienen en común y ayuda a que se trabaje en lo que difieren el uno del otro.

Mientras que la confianza también desempeña un rol fundamental en la sexualidad de la pareja, ya que cuando se presenta algún problema en este campo, ésta debe sentir la libertad y el apoyo para sobrellevarlo.

La salud sexual les incumbe a los dos, aún y cuando una problemática llegue solamente a uno de los integrantes de la pareja.

Cayetana Hurtado de Mendoza, quien coordina la Escuela de Parejas de la Fundación Educativa Universidad De Padres considera que es cosa de dos y que debe trabajarse y cultivarse diariamente, de la misma manera en que se siembra y cosecha en la relación conyugal en general.

“Disponer de momentos y espacios de intimidad sin interferencias en los que dedicar tiempo para deleitarse con la pareja sin prisas, propiciará unos encuentros más relajados que facilitarán un clima ideal”, señala.

El ámbito sexual es uno de los ejes de la pareja, por ende de la estabilidad y el equilibrio de la misma. Esto repercute directamente en cómo se siente el hombre y la mujer, en consecuencia de su trato, actitud y humor con los hijos.

La salud sexual es mucho más extensa que solamente estar sano físicamente, es también tener comunicación abierta y evitar que el sexo se convierta en una forma de solucionar otras pruebas que la vida en pareja supone para los cónyuges.

El respeto al propio cuerpo y al de la pareja debe estar presente en todo momento, dentro y fuera de la habitación.

El entendimiento entre ambos para cuestiones que alteren la dinámica de la pareja, la familia y los objetivos que tengan a futuro, tales como la planificación familiar, ayuda también a la adecuada salud sexual.

 

Consejos para parejas

 

Para la sana sexualidad, ambos deben tomar en cuenta la individualidad del otro y los expertos recomiendan lo siguiente:

 

    • Ten confianza en ti mismo y en el cónyuge
    • No te dejes llevar por la presión dentro o fuera de la pareja
    • Procura expresar física y verbalmente tus sentimientos al otro, diariamente
    • Los detalles diarios harán la diferencia a la hora de la sexualidad
    • Cuando se presente un problema de salud sexual apóyate en tu pareja
    • Afronten las situaciones sexuales difíciles juntos, con entrega, paciencia y dedicación.
    • Acude con un especialista en caso de ser necesario, para no dañar tu organismo o el de tu pareja
    • Ser claros, directos y honestos el uno con el otro evitará que alguna problemática aumente o empeore y que la unión intrínseca sea auténtica.
    • Aunque ser mamá y papá es un rol que no desaparece durante las 24 horas del día, no se debe olvidar que son hombre y mujer

 

 

 

Abrir chat
1
Hola,
¿en qué podemos ayudarte?