¿Se puede vivir en una casa en donde no se desperdicia? Sí y para prueba de ello están los Johnson.

Bea Johnson y su familia han aprendido a vivir sin desechos y sin desperdiciar los recursos y su estilo de vida ha inspirado a muchas familias en Estados Unidos y el mundo, a través de su blog “The Zero Waste Home”.

Aplicar las 3 R (Reciclar, Reducir y Reutilizar) también ayuda para que toda la familia ponga en perspectiva que se necesitan aprovechar los recursos que poseemos, así como los desperdicios y desechos, de manera sustentable.

Enseñarles a los hijos a no desperdiciar también es demostrarles empatía y solidaridad hacia quienes más lo necesitan. En el mundo se desperdician mil 300 millones de toneladas de alimentos al año, de los cuales 10.4 millones le corresponden a México, según la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Una cifra que pone a pensar a cualquiera y que incita a que se actúe, juntos en familia, para evitar que se desaprovechen millones de toneladas de alimentos.

Por eso se pueden poner en práctica estrategias como la de la familia Johnson, que con creatividad y trabajo en equipo inclusive modificaron la regla de las tres R y le incluyeron una R más: Refuse-Reduce-Reuse-Recycle-Rot (Rechazar-Reducir-Reusar-Reciclar).

Si cada hogar se convirtiera en un lugar en donde se valoren los recursos y se reutilicen de manera sustentable, también se estaría contribuyendo al cuidado del planeta y del bolsillo.

Tampoco se trata de ser radicales y tener estilos de vida que alterarían la dinámica del hogar. Así que te recomendamos empezar por la cocina, en donde se generan gran parte de los desperdicios y desechos de la casa.

Cambiar hacia un estilo de vida más ecológico también supone diversión y aprendizaje para los pequeños y es una enseñanza que podrá transmitirse de generación en generación.

Bea y su familia recomiendan la siguiente serie de tips para hacer de la cocina un lugar sustentable: 

 

  • En lugar de toallas de papel, ten trapos reutilizables, no uses bolsas de sándwich –mejor opta por papel de cocina– y deposita la basura toda junta. Los residuos húmedos se descomponen.
  • Reinventa e improvisa con recetas basadas en las sobras de comida, antes de que se pudran.
  • Reutiliza el agua con la que lavaste las frutas y verduras para regar las plantas de la casa.
  • Compra a granel en el supermercado, opta por bolsas reutilizables para los productos secos, frascos para los productos húmedos y botellas para los líquidos como el champú.
  • Acudir a mercados y lugares de productos orgánicos también fomenta la compra-venta de productos locales y regionales, y ahí puedes reciclar las charolas de huevos y frutas.
  • Tu bote de basura puede ser un recipiente de materia orgánica en descomposición, que después servirá como abono.

 

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